El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este martes que sustituirá la tasa del 20% planeada para las embarcaciones que crucen el estrecho de Ormuz por acuerdos comerciales e inversiones de los países del Golfo en Estados Unidos.
La decisión llega tras “conversaciones muy productivas con líderes de Oriente Próximo”, según el mandatario, quien aseguró que estas inversiones serán “enormes” y “extraordinariamente beneficiosas” para ambas partes, sin especificar qué países participarán.
Inversiones históricas y empleo en EEUU
Trump destacó que estas nuevas inversiones superarán los récords actuales en el país: “Veremos cómo fábricas, plantas y equipos llegan a Estados Unidos a niveles históricos, lo que creará millones de empleos estadounidenses bien remunerados”.
Bloqueo selectivo en el estrecho de Ormuz
El presidente reafirmó que el estrecho de Ormuz “está abierto a todo el tráfico marítimo, excepto a Irán”, al que acusó de ser “mentiroso, violento y malvado”. Añadió que EEUU impondrá un “bloqueo total” solo a barcos vinculados a puertos iraníes o que transporten carga de ese país.
Además, reiteró en redes sociales que “Irán nunca tendrá un arma nuclear” y elogió el “impresionante poderío militar” de EEUU, mencionando al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y a altos mandos del Ejército.

Donald Trump, presidente de EEUU. – Europa Press/Contacto/Aaron Schwartz – Pool via CN
Efectos prácticos
- Sustitución de la tasa por acuerdos comerciales: Las embarcaciones que crucen el estrecho de Ormuz quedarán exentas de la tasa del 20% planeada, ya que esta será reemplazada directamente por acuerdos comerciales e inversiones de los países del Golfo en Estados Unidos.
- Aplicación de un bloqueo selectivo a Irán: El estrecho de Ormuz permanecerá abierto para todo el tráfico marítimo, excepto para los barcos vinculados a puertos iraníes o que transporten carga de ese país, sobre los cuales se impondrá un bloqueo total.
- Llegada de infraestructura industrial a Estados Unidos: La decisión propiciará la llegada de fábricas, plantas y equipos a niveles históricos en territorio estadounidense, un flujo que el mandatario asocia directamente con la creación de millones de empleos bien remunerados.









