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Mundial: ¿Puede un partido aumentar el riesgo de infarto?

El doctor Alejandro Risso Vázquez, especialista en medicina crítica y terapia intensiva

Un penal en el último minuto, una definición por penales o una jugada que decide la eliminación de una selección. Durante un Mundial, millones viven cada partido con el cuerpo en tensión: gritan, se angustian, festejan y, en algunos momentos, sienten que el corazón se les sale del pecho.

Pero ¿esa montaña rusa de emociones puede tener consecuencias reales para la salud? La respuesta es sí, aunque con matices. Los partidos de alta carga emocional pueden aumentar el riesgo de ciertos eventos cardiovasculares, sobre todo en personas con enfermedades cardíacas previas o factores de riesgo.

Riesgo cardiovascular durante el Mundial: qué dice la ciencia

Un metaanálisis publicado en Journal of Sports Sciences encontró una asociación entre los partidos intensos y un mayor riesgo de eventos cardiovasculares fatales y no fatales, especialmente en hombres. Sin embargo, la evidencia no muestra un incremento consistente en el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV).

El corazón en un partido decisivo: explicación de un especialista

El doctor Alejandro Risso Vázquez, especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva, explicó que el estrés de un partido activa el sistema nervioso simpático. Esto aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la liberación de adrenalina. En personas sanas, el cuerpo suele tolerarlo, pero en quienes ya tienen enfermedades cardiovasculares o múltiples factores de riesgo, puede actuar como desencadenante.

Estudios realizados durante Mundiales y Eurocopas respaldan esta relación. Uno de los más conocidos, publicado en 2008 en The New England Journal of Medicine, observó que en Alemania 2006 el riesgo de eventos cardiovasculares fue aproximadamente dos veces y media mayor durante los partidos de la selección local. Otros trabajos también reportaron incrementos en infartos, arritmias y muertes súbitas en contextos similares.

Sin embargo, no todos los estudios coinciden. Los metaanálisis muestran tendencias claras para algunos eventos, como el infarto, pero también hay variaciones según el país, la intensidad del torneo o las características de la población estudiada. En el caso del ACV, la evidencia actual no respalda un aumento significativo de riesgo asociado a los partidos.

¿Quiénes deben extremar los cuidados?

Personas con antecedentes de infarto, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, hipertensión no controlada, diabetes, colesterol elevado o fumadores. También quienes suspenden su medicación o consumen alcohol en exceso durante los partidos.

El especialista aclaró que el mensaje no es dejar de disfrutar el fútbol, sino hacerlo de manera responsable. La mayoría puede vivir estos partidos sin problemas, pero el riesgo aparece cuando se combinan emociones intensas con factores de riesgo mal controlados.

Las recomendaciones son las mismas que para cuidar el corazón todo el año: tomar la medicación indicada, evitar excesos de alcohol, no fumar, moderar las comidas copiosas, moverse en el entretiempo si se estuvo sentado mucho tiempo, controlar el estrés y consultar rápidamente si aparecen síntomas como dolor en el pecho, falta de aire intensa, desmayo o palpitaciones persistentes.

El fútbol genera emociones intensas, y eso forma parte de su esencia. Para la mayoría, no representan un problema, pero quienes tienen factores de riesgo cardiovascular deben vivir los partidos con la misma responsabilidad con la que cuidan su salud el resto del año.

Doctor Alejandro Risso Vázquez, especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva
Dr. Alejandro Risso Vázquez, médico especializado en medicina crítica, terapia intensiva y gestión sanitaria.
Crédito: Alejandro Risso Vazquez | Cortesía

Efectos prácticos

  • Aumento del riesgo cardiovascular en grupos específicos: Los partidos de alta carga emocional pueden elevar la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares, especialmente en personas con enfermedades cardíacas previas o factores de riesgo no controlados.
  • Activación fisiológica por estrés deportivo: La tensión durante un partido decisivo activa el sistema nervioso simpático, lo que incrementa la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la liberación de adrenalina en los espectadores.
  • Necesidad de extremar cuidados en poblaciones vulnerables: Individuos con antecedentes de infarto, hipertensión no controlada o diabetes deben mantener su medicación y evitar excesos de alcohol para prevenir desencadenantes durante los encuentros.
  • Diferenciación del riesgo según el tipo de evento: Mientras la evidencia señala un mayor riesgo de infartos y muertes súbitas durante los torneos, los estudios no muestran un incremento consistente en la probabilidad de accidente cerebrovascular.
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