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La polución o los tóxicos pueden explicar por qué la calidad del semen de los asturianos duplica a la de los madrileños | Salud y bienestar

La polución o los tóxicos pueden explicar por qué la calidad del semen de los asturianos duplica a la de los madrileños | Salud y bienestar

Un estudio de siete centros del Grupo Internacional UR, especialistas en reproducción asistida, ha comparado la calidad seminal de ciudadanos españoles de distintas regiones del país. Y según sus conclusiones, los hombres de Asturias tienen un esperma que casi duplica en calidad al de los varones de Madrid y que también supera ampliamente al de los habitantes de ciudades del sur y el sureste peninsular. La investigación, que se presentará este martes en Londres en el marco del congreso anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), ratifica los datos obtenidos en otro estudio publicado en 2023 en Archives of Medical Research, pero con una diferencia: en esta ocasión los autores de la investigación han incorporado un cuestionario rellenado por los participantes con variables del estilo de vida para intentar evitar factores de confusión.

“Lo sorprendente ha sido que, según nuestros resultados, esos factores no influyen para nada en las diferencias regionales, de forma que la calidad del semen sigue siendo mejor en el norte de España”, explica a EL PAÍS Rocío Núñez Calonge, doctora en biología y autora principal del estudio.

Para medir la calidad del esperma, los autores han tenido en cuenta diferentes variables, pero especialmente una: el número total de espermatozoides móviles ―la conjunción de dos parámetros muy importantes en fertilidad como son la concentración espermática y la motilidad―, ya que, cuanto mayor es la cantidad de espermatozoides móviles, mayores son las posibilidades de que alcancen el óvulo y lo fecunden. Los hombres asturianos tienen de media alrededor de 95 millones de espermatozoides móviles por eyaculación; en Madrid, esa cifra apenas alcanza los 50 millones.

Según la experta en reproducción asistida, la hipótesis que se puede deducir del trabajo y de las grandes diferencias encontradas en el mismo es que lo que realmente influye en las diferencias de la calidad seminal entre las distintas regiones de España “son unos factores que no controlamos, como la polución, los tóxicos ambientales o los disruptores endocrinos”. Calonge recuerda, no obstante, que factores de estilo de vida como la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo sí tienen un impacto sobre la calidad del semen, pero que, a igualdad de condiciones, los factores ambientales podrían jugar un papel decisivo.

Expertos consultados consideran, no obstante, que sería necesario ampliar y concretar más la lista de factores de estilo de vida tenidos en cuenta en el estudio –formada por doce ítems– para poder sacar conclusiones definitivas. Albert Salas-Huetos, profesor lector de la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona), destaca, por ejemplo, la falta de preguntas sobre hábitos alimentarios o adherencia a la dieta mediterránea (en el estudio solo se preguntó por el consumo de café y de alcohol).

El investigador del Institut de Recerca Biomédica Catalunya Sud (IRB CatSud) lideró en 2024 un estudio, publicado en la revista Human Reproduction, que demostró que los hombres que consumen en torno a un 30% de la ingesta energética diaria en forma de alimentos ultraprocesados ​​presentan peores parámetros de calidad espermática (menor cantidad, concentración y motilidad). “Está más que demostrado que aquello que comes, cómo lo comes y cuándo lo comes afecta a la calidad del esperma. La alimentación es un factor absolutamente esencial en la calidad espermática”, incide.

Pese a estas matizaciones, los expertos coinciden en señalar que la evidencia científica apunta de forma innegable a una relación entre factores ambientales (exposición a químicos y a disruptores endocrinos, contaminación del aire, del agua y de los alimentos, etc.) y el descenso de la calidad seminal. Según un estudio chino publicado en JAMA Network en 2022, aquellos hombres que viven en ciudades muy contaminadas tienen espermatozoides con peor motilidad.

Otro análisis, presentado el año pasado en el Congreso de París de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, encontró presencia de microplásticos en un 55% de las muestras de semen analizadas. Por último, un estudio de la Universidad de Granada de 2010 también halló una relación entre la exposición combinada a plaguicidas –aun cuando ésta se produce a bajas concentraciones– y la peor calidad del semen.

Como explica Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y uno de los autores de esta última investigación, la hipótesis de que las exposiciones ambientales impactan sobre la calidad seminal lleva más de medio siglo defendiéndose. “Lo que complica todo es que, probablemente, lo que está condicionando la calidad del esperma no son tanto las exposiciones del hombre adulto como las que ocurrieron en la vida temprana de los individuos, durante la gestación y los primeros años de vida. Esto dificulta la prevención”, reflexiona.

Un problema global

Olea destaca también otro dato del estudio: si se prescinde de Asturias, los hombres de las otras tres zonas geográficas de España analizadas apenas alcanzan una concentración media de 50 millones de espermatozoides por mililitro de semen. A principios de los años setenta, según un estudio danés publicado en 2017 que comparó datos anuales entre 1973 y 2011, esa cifra era de casi el doble. “Los datos del estudio confirman que globalmente en España se observa una concentración de espermatocitos de la mitad de lo que se presumía hace 50 años, lo que es una barbaridad y significa, evidentemente, que algo está afectando a la calidad del semen en España y en el resto del mundo”, reflexiona.

“Que se haya producido un descenso tan rápido y en tan poco tiempo nos indica que la genética no tiene nada que ver”, añade Albert Salas-Huetos. Según el profesor asociado del Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, lo único que puede haber detrás de ese descenso son factores ambientales y de estilo de vida: “Al final es un conjunto de cosas que crea un ambiente perjudicial para la calidad espermática y para la salud testicular en general y que están provocando que la salud reproductiva masculina se esté viendo dañada”.

Para Salas-Huetos, los datos de calidad seminal en países como España “empiezan a ser preocupantes” y están llevando a un incremento del número de ciclos de reproducción asistida. Se estima que, aproximadamente, entre el 15% y el 17% de las parejas en edad reproductiva tienen problemas de infertilidad o dificultades para concebir. En un 50% de estos casos, el hombre está implicado en esas dificultades, ya sea de forma exclusiva o mixta. “A medida que baja la calidad espermática, cada vez es más probable que más parejas tengan que buscar el embarazo por técnicas de reproducción asistida”, afirma.

Es una opinión que comparte Rocío Núñez Calonge, que apunta a que es una evidencia que están aumentando tanto el número de centros de reproducción asistida como el número de pacientes que acuden a los mismos. “Madrid, precisamente, es una de las comunidades donde más centros hay, así que es probable que el descenso de la calidad seminal esté afectando ya a las posibilidades de conseguir un embarazo de forma natural”, concluye.

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