ALERTA SANITARIA | La Organización Mundial de la Salud (OMS) investiga un brote de hantavirus a bordo del crucero holandés MV Hondius, que ha causado la muerte de 3 personas.
El buque, con 147 personas a bordo, zarpó de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril y recorrió regiones remotas del Atlántico Sur. El 2 de mayo, se notificaron casos de enfermedad respiratoria aguda grave a bordo, y las pruebas confirmaron la infección por hantavirus en uno de los pacientes.
Hasta el jueves, se han identificado 8 casos: 5 confirmados y 3 sospechosos. El buque estuvo fondeado cerca de Cabo Verde hasta el 6 de mayo, cuando zarpó nuevamente hacia las Islas Canarias, España, donde será recibido “de conformidad con el derecho internacional y los principios humanitarios”.
Los pasajeros sintomáticos fueron retirados del buque, y según la ministra de Sanidad de España, Mónica García, el resto de pasajeros no presenta síntomas.

La infectóloga Elba Lemos, investigadora del Laboratorio de Hantavirus y Rickettsiosis del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz), dijo que es pronto para concluir si hubo transmisión dentro del barco o si los pasajeros se infectaron antes de embarcar.
“Para que podamos llegar a una conclusión, nos falta algo fundamental: recabar todos los datos clínicos y epidemiológicos”, declaró Lemos a BBC Brasil.
Los cruceros reúnen características que favorecen la propagación de enfermedades infecciosas: gran circulación internacional de personas, ambientes compartidos, convivencia prolongada y espacios cerrados.
“Un ambiente cerrado, hermético, con un sistema de ventilación, todo confinado”, enumeró la infectóloga. “Solo hay que imaginarse un ambiente restringido dentro de su casa. ¿Qué va a pasar? Una propagación”.
Históricamente, los brotes en cruceros suelen estar relacionados con virus respiratorios o gastrointestinales, como la gripe, el sarampción, el covid-19 y el norovirus.
Espacios cerrados y de gran afluencia
En octubre del año pasado, más de 90 pasajeros y tripulantes de un crucero de Royal Caribbean enfermaron durante un viaje que partió de San Diego.
El crucero Serenade of the Seas registró un brote de norovirus, causante de infecciones gastrointestinales, antes de su escala final en Miami, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La pandemia volvió a poner a los barcos en el punto de mira. En 2020, el crucero Diamond Princess quedó en cuarentena frente a las costas de Japón tras registrar cientos de casos de la enfermedad.
Más de 700 pasajeros y tripulantes se habrían infectado antes de la evacuación.
Hantavirus: por qué el caso se considera atípico
El hantavirus es un grupo con más de 20 especies de virus, transmitido principalmente por roedores silvestres, a través de la inhalación de partículas presentes en la orina, las heces o la saliva de los animales.
La infectóloga destacó que el virus no está asociado a las ratas urbanas.
“Es muy importante que lo digamos, porque no se trata de la rata ni del ratón, sino de roedores silvestres”.

Los hantavirus pueden causar dos grandes síndromes: uno renal hemorrágico, común en cepas encontradas en Europa y Asia; y otro pulmonar, más relacionado con el continente americano.
Aunque es una enfermedad rara, preocupa por su alta letalidad. “De cada 100 personas que contraen el dengue, cinco pueden fallecer. En el caso del hantavirus, la tasa puede oscilar entre el 20% y el 50%”, explicó.
¿Es el riesgo motivo de preocupación?
Por el momento, los organismos internacionales no consideran el episodio como una amenaza general para la salud pública.
La OMS destaca que la mayoría de las actividades turísticas habituales presentan poco o ningún riesgo de exposición al hantavirus.

La infectóloga dijo que los cruceros exigen las mismas precauciones recomendadas para otros espacios cerrados y con gran afluencia de personas, como prestar atención a la vacunación, la higiene frecuente de las manos y la cautela ante los síntomas respiratorios.
“Ya he hecho un crucero, pero no me siento cómoda”, dijo. “Como médica, incluso en el avión, si veo a alguien estornudando o tosiendo, me molesta”.

Oceanwide Expeditions, que opera el barco holandés MV Hondius, dijo que continúa respondiendo a la situación médica que se vive a bordo.
Según la empresa, la “salud y la seguridad de todos los pasajeros y tripulantes” siguen siendo la maxima prioridad.










