El mercado de criptomonedas despierta con fuerza en julio. Bitcoin (BTC) prolongó su recuperación este 4 de julio, rozando los USD $63.200, mientras Ether (ETH) escaló hasta los USD $1.795, en un rebote que coincide con un cambio de ánimo tras un junio negro para los activos digitales.
El repunte llega en un contexto de mejores flujos hacia los ETF, un entorno macroeconómico más favorable tras el último informe laboral en EE. UU. y una pausa en la presión vendedora que dominó las últimas semanas. Los datos de CoinMarketCap muestran a BTC con una ganancia del 1,6% en 24 horas y un avance acumulado del 7,34% en los primeros cuatro días de julio, según CoinGlass.
Bitcoin recupera terreno tras el peor junio desde 2022
El avance de Bitcoin en julio contrasta con el fuerte retroceso de junio, cuando la criptomoneda perdió 20,48% de su valor, afectada por salidas récord de los ETF al contado en EE. UU., ventas institucionales y un escenario macro menos amigable. A finales de ese mes, BTC llegó a caer por debajo de los USD $58.000, su nivel más bajo desde septiembre de 2024.
Ahora, con el inicio del tercer trimestre, el activo ha recuperado parte del terreno perdido. Aunque sigue un 50% por debajo de su máximo histórico (USD $126.000 en octubre de 2025), el comportamiento reciente ha reducido el pesimismo. El jueves, los ETF de Bitcoin registraron entradas netas por USD $221,72 millones, rompiendo una racha de diez sesiones consecutivas de retiros.
Ether lidera el rebote con ganancias del 12% semanal
Mientras Bitcoin avanza, Ether muestra un desempeño aún más sólido. La segunda criptomoneda más grande del mercado cotiza cerca de los USD $1.800, con un alza del 3,4% en el día y un avance superior al 12% en la semana, superando el rendimiento de BTC en el mismo período.
Los ETF de Ethereum también reflejan este optimismo. Según SoSoValue, estos fondos registraron entradas netas por USD $29 millones el jueves, tras recibir otros USD $14,89 millones el miércoles. Aunque ETH sigue un 64% por debajo de su máximo histórico (USD $4.953 en agosto de 2025), la recuperación sugiere un renovado interés de los inversionistas.
El informe laboral de EE. UU. impulsó el cambio de tendencia
El giro en el mercado se consolidó tras la publicación del último informe laboral en EE. UU., que mostró la creación de apenas 57.000 empleos en junio, muy por debajo de las expectativas. Este dato redujo las apuestas por nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal, aliviando las preocupaciones sobre inflación y favoreciendo a activos de mayor riesgo, como las criptomonedas.
El menor temor a una política monetaria más restrictiva impulsó no solo a las criptomonedas, sino también a los mercados bursátiles, mejorando el apetito por riesgo tras semanas de incertidumbre.
El 4 de julio, día de la Independencia en EE. UU., el mercado de criptomonedas —que opera 24/7— no se detuvo. Aunque la jornada suele ser de baja actividad en los mercados tradicionales, los inversionistas aprovecharon para reaccionar a los cambios macroeconómicos y al flujo de noticias.
Pese al rebote, los desafíos persisten. Bitcoin y Ether aún están lejos de sus máximos históricos, y las pérdidas del primer semestre de 2026 siguen siendo significativas. Sin embargo, la recuperación de precios, el regreso de flujos positivos a los ETF y un escenario macro menos agresivo ofrecen señales de un posible cambio de tendencia. El objetivo inmediato para BTC es consolidarse por encima de los USD $63.000, mientras ETH busca mantenerse cerca de los USD $1.800.
Implicaciones a largo plazo
- Reconfiguración de la dependencia hacia los flujos institucionales: La ruptura de la racha de diez sesiones de retiros en los ETF de Bitcoin con entradas netas de USD $221,72 millones delimita una nueva dinámica de precios. Esto ordena la valoración del activo en función de la continuidad de estos movimientos de capital institucional más que de factores puramente especulativos.
- Desacople temporal de rendimiento entre activos líderes: Ether registró un avance semanal superior al 12%, superando el desempeño de Bitcoin en el mismo periodo. Esta divergencia precisa un escenario donde los inversionistas distinguen el potencial de recuperación de cada protocolo de manera independiente.
- Vinculación estructural con indicadores macroeconómicos tradicionales: La creación de solo 57.000 empleos en EE. UU. redujo las expectativas de alzas en las tasas de la Reserva Federal, lo que impulsó directamente a las criptomonedas. Esto establece una correlación donde la debilidad en datos laborales tradicionales define el apetito por activos de mayor riesgo.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí









