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4 medicamentos que pueden provocarte un infarto, según expertos

Una persona sosteniendo un frasco de medicamentos con una expresión de preocupación, con un estetoscopio al fondo

ALERTA MÉDICA | Aunque la hipertensión, el colesterol elevado, el tabaquismo y el sedentarismo son las principales causas de enfermedad cardiovascular, especialistas en salud advierten que algunos medicamentos de uso frecuente pueden aumentar el riesgo, incluso de padecer un infarto.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una persona muere cada 36 segundos en Estados Unidos por enfermedades cardiovasculares, entre ellas infartos y accidentes cerebrovasculares.

Los médicos y farmacéuticos recomiendan prestar atención a algunos fármacos que, bajo determinadas condiciones, podrían elevar el peligro de sufrir un evento cardíaco.

4 medicamentos que pueden provocar un infarto

1. Antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Medicamentos como ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco forman parte de los llamados antiinflamatorios no esteroideos, conocidos también como AINE. Son utilizados con frecuencia para aliviar dolores musculares, inflamación y fiebre, pero diversos estudios han relacionado su consumo prolongado con problemas cardiovasculares.

Katlyn Holt, farmacéutica clínica y profesora asistente en la Facultad de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Toledo, explicó que estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de ataque cardíaco porque disminuyen la producción de prostaciclina, una sustancia que ayuda a proteger los vasos sanguíneos.

Esto puede provocar aumento de la presión arterial y favorecer la acumulación de placa en las arterias. “Que los eviten si tienen afecciones que pueden empeorar con los AINE, como enfermedad renal o insuficiencia cardíaca. Y si eligen usar AINE, que los usen en la dosis más baja posible”, comentó.

2. Medicamentos para la diabetes

Aunque muchos tratamientos modernos para la diabetes ayudan a reducir complicaciones cardiovasculares, algunos fármacos más antiguos han sido vinculados con un mayor riesgo de infarto.

Entre ellos se encuentran medicamentos como glipizida (Glucotrol) y glimepirida (Amaryl), pertenecientes al grupo de las sulfonilureas, además de ciertas insulinas de acción prolongada comercializadas bajo marcas como Lantus, Basaglar y Levemir.

Katlyn Holt señala que estos tratamientos pueden favorecer el aumento de peso, episodios de hipoglucemia y resistencia a la insulina, factores que terminan afectando la salud cardiovascular.

Los especialistas insisten en que ningún paciente debe suspender estos medicamentos sin supervisión médica. La recomendación es acudir al médico tratante para evaluar riesgos, ajustar dosis y buscar alternativas cuando sea necesario.

3. Antimicóticos

Algunos medicamentos utilizados para tratar infecciones por hongos también han generado alertas sanitarias. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) emitió advertencias sobre fármacos como fluconazol (Diflucan), itraconazol (Sporanox) y ketoconazol.

El motivo es que estos tratamientos pueden alterar el ritmo cardíaco y provocar arritmias potencialmente peligrosas.

Además, la revista Circulation, de la American Heart Association (AHA), señaló que medicamentos como itraconazol y anfotericina B han sido relacionados con problemas cardíacos en determinados pacientes.

4. Minoxidil

El minoxidil es ampliamente conocido por su uso contra la caída del cabello, pero originalmente fue desarrollado como un medicamento para tratar la presión arterial alta.

Este producto pertenece a la categoría de vasodilatadores, es decir, medicamentos que ensanchan los vasos sanguíneos para facilitar el flujo de sangre.

Sin embargo, MedlinePlus advierte que el minoxidil puede ocasionar dolor en el pecho y otros problemas cardíacos en ciertos pacientes. “Si se presenta dolor en el pecho o empeora mientras toma este medicamento, llame a su médico de inmediato”, señalan las advertencias médicas.

La seguridad cardiovascular es crucial. Los pacientes deben ser conscientes de los riesgos asociados con ciertos medicamentos y consultar a su médico antes de hacer cualquier cambio en su tratamiento.

Impacto en la salud cardiovascular

El consumo prolongado de ciertos medicamentos puede aumentar significativamente el riesgo de sufrir un infarto. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una persona muere cada 36 segundos en Estados Unidos por enfermedades cardiovasculares. Los expertos advierten que algunos fármacos de uso frecuente pueden elevar el peligro de sufrir un evento cardíaco.

Por ejemplo, el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco. La farmacéutica clínica Katlyn Holt explica que estos medicamentos disminuyen la producción de prostaciclina, lo que puede provocar aumento de la presión arterial y favorecer la acumulación de placa en las arterias.

  • Medicamentos para la diabetes como glipizida y glimepirida han sido vinculados con un mayor riesgo de infarto.
  • Antimicóticos como fluconazol, itraconazol y ketoconazol pueden alterar el ritmo cardíaco y provocar arritmias peligrosas.
  • El minoxidil, utilizado contra la caída del cabello, puede ocasionar dolor en el pecho y otros problemas cardíacos en ciertos pacientes.

Recomendaciones para pacientes

Los especialistas insisten en que ningún paciente debe suspender estos medicamentos sin supervisión médica. La recomendación es acudir al médico tratante para evaluar riesgos, ajustar dosis y buscar alternativas cuando sea necesario. Los pacientes con afecciones que pueden empeorar con los AINE deben evitarlos y usarlos en la dosis más baja posible si es necesario.

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