ENCUENTRO CRUCIAL | Las delegaciones de Irán y EEUU se reúnen este domingo en Suiza para discutir el cumplimiento del preacuerdo y el alto el fuego en Líbano.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha llegado a Zúrich con el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, para encabezar la delegación iraní.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha partido hacia Suiza con el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Trump.
Qalibaf ha destacado que Irán busca el cumplimiento de los compromisos por parte de EEUU y ha expresado su confianza en lograr un acuerdo.
Las conversaciones se llevan a cabo después de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes en Líbano.
El equipo negociador iraní incluye al viceministro de Asuntos Exteriores, Ali Baqeri, y al gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemati.
El portavoz del equipo negociador, Esmail Baqaei, ha explicado que el objetivo es “dar seguimiento al cumplimiento de los compromisos de la otra parte”.
Pakistán ha confirmado que comenzarán conversaciones “a nivel técnico” en Bürgenstock con representantes de EEUU, Irán y la mediación de Pakistán y Qatar.
Las conversaciones se mantienen a pesar de la crisis generada por el anuncio iraní del cierre de Ormuz.
“Los niños de Minab y todos los queridos mártires de Irán están mirando cada comportamiento, en cada momento”, ha dicho Qalibaf.
Impacto en la estabilidad regional
El encuentro entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos en Suiza supone un paso crucial hacia la resolución del conflicto en la región, pero también plantea interrogantes sobre la estabilidad del preacuerdo alcanzado. La decisión de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes en Líbano introduce un elemento de tensión que podría afectar las negociaciones. Según analistas políticos, la capacidad de las partes para cumplir con sus compromisos será clave para determinar el éxito de las conversaciones.
El impacto económico de un posible acuerdo o desacuerdo se refleja ya en los mercados. El precio del petróleo ha experimentado fluctuaciones debido a la incertidumbre en la región. Un acuerdo que garantice la estabilidad en el estrecho de Ormuz podría llevar a una disminución en los precios del petróleo, mientras que un fracaso en las negociaciones podría provocar un aumento significativo. De acuerdo con expertos en energía, una reducción del 10% en la tensión en la región podría llevar a una baja del 5% en los precios del barril de petróleo.
Desafíos y expectativas
Las partes enfrentarán el desafío de abordar cuestiones técnicas pendientes y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos. La presencia de representantes de alto nivel de ambos países, como el vicepresidente estadounidense JD Vance y el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sugiere un compromiso serio para avanzar en las negociaciones. Sin embargo, la historia de incumplimientos por ambas partes añade un nivel de complejidad a las conversaciones. La expectativa es que, si se logra un acuerdo, podría tener un impacto positivo en la economía global, al reducir la incertidumbre y mejorar la confianza en los mercados.








