DUELLO INTENSO | La muerte de la historietista y cineasta Marjane Satrapi ha vuelto a plantear la pregunta: ¿es posible morirse de pena? La ciencia confirma que un duelo intenso puede elevar el riesgo de muerte.
La familia de Satrapi informó que falleció “de tristeza” poco más de un año después de la muerte de su esposo. Aunque no hay detalles sobre sus circunstancias personales, la ciencia sugiere que el duelo intenso puede tener graves consecuencias para la salud.
Juan Carlos Pascual Mateo, psiquiatra y miembro del comité ejecutivo de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, explica que “los estados emocionales repercuten a nivel físico”. “Hay una afectación a nivel del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, aumenta el cortisol y puede tener repercusión en el sistema inmune, que esté más deprimido y vulnerable. Todo eso te predispone más a fallecer por alguna enfermedad. No te mueres de tristeza, sino de otra causa médica”.
Un estudio danés encontró que las personas con síntomas de duelo más intensos y prolongados tenían hasta un 88% más de riesgo de muerte en el plazo de 10 años. El duelo patológico, o trastorno por duelo prolongado, se asocia con mayor mortalidad por causa física.
Guillermo Lahera, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Alcalá, describe el duelo patológico como “un trastorno del tiempo y del cuerpo”. “La clave no está en la intensidad o duración del dolor, está en su rigidez. Al no haberse producido la transformación que implica el duelo adaptativo, el mundo interno queda ‘fijado’ a la presencia del ausente y sanar supone ya ‘traicionar’ al fallecido”.
‘Síndrome del corazón roto’
La muerte de un ser querido puede tener otras repercusiones orgánicas más allá del impacto en salud mental. El síndrome de Tako-Tsubo, conocido como el síndrome del corazón roto, es una dolencia asociada a momentos vitales de gran impacto. La Fundación Española del Corazón explica que esta dolencia tiene la apariencia de un infarto de miocardio, pero no hay arterias obstruidas en el corazón que expliquen la disfunción cardíaca.
“El 85% de los casos reportados son mujeres postmenopáusicas con estrés emocional o físico repentino e inesperado, causando una liberación excesiva de adrenalina, que puede dañar temporalmente el corazón de algunas personas”.
Los expertos recuerdan que hay muchas trayectorias del duelo y la mayoría son adaptativas. Lahera subraya que, en la mayoría de los casos, ese momento vital no hay que tratarlo con fármacos o terapia, solo atravesarlo, transitarlo: “El duelo no es un proceso lineal, ni una serie de fases que se puedan tachar como casillas, ni una depresión transitoria causada por mero desbalance bioquímico. Es un trastorno del tiempo y del cuerpo”.
“La mortalidad por duelo se atribuye en gran medida al llamado corazón roto. Es decir, la angustia psicológica por la pérdida, como la soledad; y las consecuencias secundarias de esa muerte, como cambios en los lazos sociales, en la situación de convivencia, en los hábitos alimenticios y en el apoyo económico”.
El Impacto del Duelo en la Salud Física
La muerte de Marjane Satrapi ha vuelto a plantear la pregunta de si es posible morirse de pena. Aunque la ciencia no apoya la idea de que la tristeza por sí sola cause la muerte, sí confirma que un duelo intenso puede tener graves consecuencias para la salud física. El duelo prolongado y enquistado, conocido como trastorno por duelo prolongado, puede aumentar el riesgo de muerte en un 88% en un plazo de 10 años, según un estudio danés con más de 1.700 personas que habían perdido a seres queridos.
El impacto del duelo en la salud física se debe a la afectación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, que regula la respuesta del cuerpo al estrés. Esto puede llevar a un aumento del cortisol, que puede deprimir el sistema inmune y predisponer a la persona a fallecer por alguna enfermedad. Además, el duelo puede provocar otras enfermedades, como depresión, problemas cardiovasculares y metabólicos, y alteraciones del sistema inmune.
Factores de Riesgo
- Antecedentes de problemas de salud mental
- Bajo nivel educativo
- Falta de apoyo social
- Problemas de salud física preexistentes
Consecuencias a Largo Plazo
El riesgo de mortalidad asociado al duelo puede permanecer elevado durante años después de la pérdida, especialmente en casos de pérdida de un hijo o pareja. La literatura científica sugiere que la probabilidad de mortalidad es más alta en los seis primeros meses tras el fallecimiento del ser querido y va bajando con el tiempo.
¿Qué Está por Ocurrir?
Es fundamental que las personas que experimentan un duelo intenso busquen apoyo emocional y profesional para evitar que el duelo se convierta en un trastorno por duelo prolongado. Los expertos destacan que, en la mayoría de los casos, el duelo no requiere tratamiento con fármacos o terapia, solo atravesarlo y transitarlo de manera adaptativa.









