Riesgo de infección | Los expertos en urología advierten que orinar antes de tener relaciones íntimas puede aumentar el riesgo de desarrollar infecciones urinarias, especialmente en mujeres.
El doctor David Kaufman, urólogo del Maiden Lane Medical en Nueva York, explica que orinar antes del sexo podría aumentar las probabilidades de desarrollar una infección urinaria conocida como “síndrome de luna de miel” o cistitis postcoital.
La lógica detrás de esta recomendación tiene relación con el funcionamiento de la vejiga y la uretra durante la actividad sexual. Durante el coito, el movimiento puede facilitar que bacterias presentes en la zona genital se desplacen hacia la uretra, el conducto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior.
Por qué una vejiga llena puede ayudar durante la intimidad
Los especialistas explican que cuando la vejiga contiene una cantidad adecuada de orina, existe una mayor presión dentro del sistema urinario. Esto dificulta que las bacterias asciendan con facilidad hacia la vejiga.
Por el contrario, cuando una persona orina justo antes de tener relaciones sexuales, la vejiga queda vacía y las bacterias que puedan llegar a la uretra encuentran menos obstáculos para desplazarse y multiplicarse. Esa situación puede favorecer la aparición de infecciones urinarias en personas susceptibles.
El doctor David Kaufman también aclara que la idea tampoco es aguantar las ganas de orinar, sino evitar ir al baño inmediatamente antes del encuentro íntimo.
La importancia de orinar después del sexo
Si bien algunos expertos desaconsejan orinar antes del coito, existe un amplio consenso médico sobre la conveniencia de hacerlo después de mantener relaciones sexuales.
La razón es sencilla: al orinar tras la intimidad, el flujo de orina ayuda a arrastrar y expulsar bacterias que pudieron haber llegado a la uretra durante el contacto sexual. De esta manera se reduce significativamente el riesgo de que esos microorganismos se instalen en la vejiga y provoquen una infección.
Este hábito suele recomendarse especialmente a mujeres que tienen antecedentes de infecciones urinarias recurrentes.
Los médicos señalan que la prevención no depende únicamente de cuándo se orina. Mantener una buena higiene íntima también es fundamental.
Entre las recomendaciones más importante se encuentran: lavar adecuadamente la zona genital antes de las relaciones sexuales, evitar “maniobras” durante el coito sin higiene previa y secar correctamente la zona íntima de la actividad sexual.
Además, una hidratación adecuada ayuda a mantener un flujo urinario saludable, lo que favorece la eliminación natural de bacterias.
Impacto en la salud pública
La recomendación de no orinar antes de las relaciones íntimas puede tener un impacto significativo en la salud pública, especialmente en la prevención de infecciones urinarias. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones urinarias son una de las infecciones más comunes en todo el mundo, y se estima que afectan a alrededor del 50% de las mujeres en algún momento de sus vidas.
Si se adoptan medidas preventivas como evitar orinar antes del sexo y orinar después de la intimidad, se podría reducir la incidencia de estas infecciones y, por lo tanto, disminuir la carga en los sistemas de salud. Un estudio publicado en la revista Journal of Urology encontró que las mujeres que orinaban después del sexo tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar infecciones urinarias recurrentes.
- Reducción de la incidencia de infecciones urinarias
- Disminución de la carga en los sistemas de salud
- Mejora de la calidad de vida de las personas
Desafíos y consideraciones
Sin embargo, también es importante considerar los desafíos y las limitaciones de implementar estas recomendaciones. Por ejemplo, algunas personas pueden tener dificultades para cambiar sus hábitos higiénicos o pueden tener problemas de salud que les impidan orinar con frecuencia. Además, la educación y la conciencia sobre la prevención de infecciones urinarias pueden ser limitadas en algunas comunidades.
En conclusión, la recomendación de no orinar antes de las relaciones íntimas puede tener un impacto positivo en la salud pública, pero también es importante considerar los desafíos y las limitaciones de su implementación.









