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¿El oro fracasa como refugio? Ahora se comporta como Bitcoin, asegura economista Robin Brooks

VOLATILIDAD | El oro, tradicionalmente un refugio seguro en tiempos de incertidumbre, ahora se correlaciona con el S&P 500 de manera similar a Bitcoin, según el economista Robin Brooks, lo que plantea interrogantes sobre su futuro como cobertura.

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  • La correlación del oro con el S&P 500 aumentó significativamente, alcanzando niveles comparables a los de Bitcoin, un activo de alta beta.
  • El aumento de inversores minoristas en 2025 y el ‘comercio de devaluación’ habrían ampliado permanentemente la base de compradores, cambiando el comportamiento del oro.
  • A pesar de esto, Brooks sostiene que el oro sigue siendo una cobertura contra la inflación, pero con una volatilidad similar a la de los activos de riesgo.

¿El oro pierde: Durante siglos, el oro ha sido considerado un refugio en tiempos de crisis. Sin embargo, un nuevo análisis sugiere que ese estatus podría estar en entredicho. El metal precioso ahora se comporta de manera sorprendente: se mueve al ritmo de los activos de riesgo, como Bitcoin, y ya no ofrece la protección que lo caracterizaba.

Durante siglos, el oro ha sido considerado un refugio en tiempos de crisis. Sin embargo, un nuevo análisis sugiere que ese estatus podría estar en entredicho. El metal precioso ahora se comporta de manera sorprendente: se mueve al ritmo de los activos de riesgo, como Bitcoin, y ya no ofrece la protección que lo caracterizaba.

Así lo documenta el economista Robin Brooks en su artículo “Has Gold Lost Its Safe Haven Status?”, publicado en su blog personal.

Según Brooks, la correlación del oro con el índice S&P 500 ha pasado de ser prácticamente nula a niveles comparables a los de criptomonedas como Bitcoin. Esta transformación se hizo evidente en los últimos meses, particularmente desde que se intensificaron los conflictos geopolíticos y la aversión al riesgo no impulsó al oro, sino que lo hizo caer.

Cada vez que aumenta la aversión al riesgo, el oro cae“, explicó Brooks.

Un cambio sísmico en la correlación

El economista presentó un gráfico que rastrea los rendimientos diarios de varios activos frente al S&P 500.

En el período de enero de 2011 a agosto de 2025, el oro mostraba una correlación cercana a cero, lo que lo posicionaba como un auténtico escudo. Sin embargo, entre agosto de 2025 y febrero de 2026, esa cifra comenzó a subir de forma pronunciada, coincidiendo con el auge del llamado “comercio de devaluación“.

Tras el inicio de la guerra con Irán, la correlación del oro con el S&P 500 se disparó hasta equipararse con la de otros metales preciosos cíclicos y con el propio Bitcoin.

Ahora, el oro se desploma cada vez que sube la tensión geopolítica y se recupera con cada rumor de paz. “Eso no es lo que se supone que debe hacer un activo de refugio seguro“, advirtió el analista.

¿Por qué el oro dejó de ser un refugio?

Brooks identificó varios factores detrás de este cambio estructural. El más relevante es la entrada masiva de inversores minoristas durante 2025, atraídos por la fuerte revalorización que experimentaron los metales preciosos.

El economista creyó inicialmente que se trataba de un fenómeno temporal que se desvanecería con las ventas. Sin embargo, la popularidad del “comercio de devaluación” – una estrategia basada en la expectativa de que los bancos centrales imprimirán dinero y devaluarán sus monedas – amplió la base de inversores de forma permanente.

“Mi sensación es que la popularidad del comercio de devaluación amplió permanentemente la base de inversores del oro, por lo que esta prociclicidad puede ser una nueva normalidad“, escribió Brooks.

A ello se suma una segunda ruptura estructural: el desacoplamiento entre los precios del oro y las tasas reales de los bonos del Tesoro estadounidense.

Implicaciones para los inversores

Pese a este drástico cambio de comportamiento, Brooks no cree que el oro haya perdido su utilidad como cobertura contra la inflación.

Después de todo, la política fiscal está yendo de mal en peor en prácticamente todos lados y la deuda pública solo va en aumento“, afirmó.

La pregunta que Brooks deja abierta es si este cambio es permanente. En una interacción posterior con un seguidor de X, Brooks confesó estar menos convencido de que sea temporal y advirtió que “el oro podría ser simplemente otro activo de alta beta ahora”.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

Impacto en la estrategia de inversión

La transformación del oro en un activo similar a Bitcoin plantea interrogantes sobre su papel como refugio seguro en tiempos de incertidumbre. Según el economista Robin Brooks, la correlación del oro con el S&P 500 ha aumentado significativamente, pasando de ser prácticamente nula a niveles comparables a los de criptomonedas como Bitcoin. Esto sugiere que los inversores ya no pueden confiar en el oro como un activo que se apreciará en momentos de aversión al riesgo.

El aumento de la correlación se atribuye en parte a la entrada masiva de inversores minoristas en 2025, que ha ampliado permanentemente la base de compradores de oro. Esto ha llevado a un cambio estructural en el mercado del oro, haciéndolo más sensible a las fluctuaciones del mercado de valores. Como resultado, el oro ahora se comporta más como un activo de alta beta, con una volatilidad similar a la de Bitcoin.

  • La correlación del oro con el S&P 500 ha aumentado significativamente.
  • El oro ahora se comporta de manera similar a Bitcoin.
  • La entrada masiva de inversores minoristas en 2025 ha cambiado la dinámica del mercado del oro.

Consecuencias para los inversores

Este cambio en el comportamiento del oro tiene implicaciones importantes para los inversores que buscan refugio seguro en tiempos de incertidumbre. Según Brooks, el oro sigue siendo una cobertura contra la inflación, pero ahora con una volatilidad mucho mayor y un perfil de riesgo más parecido al de las criptomonedas. Los inversores que buscan activos más estables pueden considerar países con baja deuda, como Suecia, Noruega o Suiza.

En última instancia, el análisis de Brooks sugiere que los inversores deben revisar sus estrategias de inversión y considerar alternativas más adecuadas para sus objetivos y tolerancia al riesgo. La transformación del oro en un activo más similar a Bitcoin es un recordatorio de que los mercados financieros están en constante evolución, y los inversores deben estar preparados para adaptarse a estos cambios.

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