SEGURIDAD ENERGÉTICA | Colombia tiene asegurado su suministro de energía para 2029 y 2030 gracias a la adjudicación de 4.069 megavatios nuevos para el Sistema Interconectado Nacional, con inversiones estimadas en cerca de 4.000 millones de dólares.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) asignó Obligaciones de Energía Firme a 77 de los 85 proyectos que participaron en la quinta subasta de expansión del parque de generación en el marco del Cargo por Confiabilidad.
La capacidad adjudicada combina tres fuentes: 1.546,9 MW solares, 246 MW eólicos y 2.276,8 MW térmicos, con un plazo límite para estar en operación comercial el 1 de diciembre de 2029.
Estos proyectos garantizarán el respaldo suficiente para atender la demanda de energía en 2029-2030, incluso en escenarios de alta exigencia climática o estrechez del sistema.
“Los resultados de la subasta representan señales positivas para la inversión en el sector energético colombiano, consolidando la confianza de los agentes en el mercado eléctrico y en el marco regulatorio del país”, señaló William Abel Mercado Redondo, director ejecutivo en funciones de la CREG.
La subasta incorporó incentivos económicos para proyectos que entren en operación antes de 2029 y mecanismos para facilitar la participación de nuevas tecnologías y proyectos con mejoras en eficiencia y capacidad.
“La Comisión incorporó incentivos regulatorios orientados a acelerar la entrada en operación de nuevos proyectos, especialmente aquellos capaces de anticipar su puesta en marcha antes del inicio del período de obligación”, explicó Mercado Redondo.
Este resultado se suma al proceso de 2024, cuando la CREG adjudicó Obligaciones de Energía Firme para proyectos que representan más de 4.400 MW, también orientados a fortalecer la seguridad energética del país.
La diversificación de fuentes de energía, con un mayor peso de las energías renovables, contribuirá a una matriz energética más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles.
Según expertos, esta subasta es un paso crucial para garantizar la seguridad energética de Colombia y cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Impacto en la seguridad energética de Colombia
La reciente subasta de expansión del parque de generación en Colombia ha asegurado el suministro de energía para 2029 y 2030, con la adjudicación de 4.069 megavatios nuevos para el Sistema Interconectado Nacional. Esto representa un aumento significativo en la capacidad energética del país, que podría reducir la dependencia de fuentes de energía no renovables y mitigar los riesgos asociados con la variabilidad climática.
La diversificación de fuentes de energía, con 1.546,9 MW solares, 246 MW eólicos y 2.276,8 MW térmicos, es un paso importante hacia una matriz energética más sostenible. Según informes del sector, la incorporación de energías renovables podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 10% y disminuir los costos de generación de energía en un 15% en los próximos cinco años.
- Inversión estimada: cerca de 4.000 millones de dólares.
- 77 proyectos adjudicados de 85 participantes.
- Plazo para entrar en operación comercial: 1 de diciembre de 2029.
Desafíos y proyecciones
A pesar de estos avances, el país aún enfrenta desafíos en términos de infraestructura y regulación para garantizar la integración efectiva de estas nuevas fuentes de energía. Se estima que la implementación de políticas de almacenamiento de energía y la modernización de la red de transmisión podrían requerir inversiones adicionales por cerca de 1.500 millones de dólares en los próximos tres años. A medida que Colombia avanza hacia una matriz energética más diversificada y sostenible, es crucial que se mantengan los incentivos regulatorios y se fomenten las inversiones en tecnologías limpias.










